Y bueno, soy persona hecha de vicios pendejos y movimientos involuntarios. Porque de tantas cosas que van volando por ahí, la torpeza me cae de repente, se encariña conmigo y deja a más de un espectador con la boca abierta.
Pero venga, espere yo remato: Gracias y no gracias.
Gracias por las razones que están en mi bolsillo y no gracias por las que se deshicieron con el agua.